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Ángel Zárraga, por primera vez en Bellas Artes

Publicado en Cultura

Ángel Zárraga, por primera vez en Bellas ArtesSon 85 piezas las que integran la exposición "El sentido de la creación", en las que destacan el cuerpo y la religiosidad desde la visión del artista duranguense.

México.- Cuando apenas contaba con 18 años de edad, Ángel Zárraga (1886-1946) se fue a Europa: pasó primero por Francia, luego se fue a Bélgica y a España. Regresó a México hasta 1941, pero en todo ese proceso dejó una profunda huella artística por todos los espacios recorridos, con una propuesta un tanto alejada de lo que se produjo en México durante la primera mitad del siglo XX.

Como una apuesta por revalorar su obra, profundizar en su periplo por Europa, su diálogo con otros creadores de su tiempo y mostrar su evolución, el artista duranguense llega por vez primera al Palacio de Bellas Artes a través de la exposición Ángel Zárraga. El sentido de la creación, que a partir de hoy abre sus puertas al público.

“El Museo del Palacio de Bellas Artes recibe por primera ocasión una muestra de este gran pintor mexicano. El eje trata de la evolución de Zárraga, y es el objetivo principal que se ahonde en los tratamientos que definen su trabajo a través de dos contextos que permean en la exposición: el cuerpo y la religiosidad”, a decir de Miguel Fernández Félix, director del recinto.

Hace más de 35 años se presentó por última vez una exposición individual dedicada a la obra de Ángel Zárraga, cuando la recibió el Museo Tamayo. El objetivo principal de la exposición ha sido mostrar la evolución estilística, temática y técnica del artista mexicano, quien durante gran parte de su vida estuvo en Europa, en especial en Francia, país con el que siempre mantuvo una estrecha relación, pero sin dejar de ser mexicano.

“En Zárraga hay cuestiones que no formaban parte de la necesidad de consumo de arte en el siglo XX en el país”, aseguró Mireida Velázquez, curadora de la muestra. “La pintura al óleo o los retratos fueron criticados por los llamados tres grandes, y Zárraga era lo que pintaba, hacía retrato, naturaleza muerta… pero en México eso no fue tan contundente.

“Además, no manifiesta en su obra una postura política; fue un artista con una gran religiosidad, lo que también resultaba difícil en el contexto histórico de su regreso a México, porque asumía su religiosidad y la expresaba, factores que propiciaron que Zárraga no fuera tan bien comprendido a su retorno al país, pero eso no habla de un asunto de calidad”.

Artista complejo

Ángel Zárraga. El sentido de la creación deja ver desde la producción más temprana del artista, hasta sus experimentaciones cubistas y su retorno a la figuración, para lo cual se dividió en tres núcleos: “Diálogos de la creación, aprendizaje y cultura en Europa”; “El cuerpo: la perfección entre lo humano y lo divino”, y “El otro muralismo. Más allá de la perspectiva nacionalista”.

“Lo que estamos proponiendo es una mirada a un artista complejo, preocupado por perfeccionarse en la representación pictórica, pero también como un hombre en constante evolución. No es un artista de moda, sino siempre está preocupado por representar al cuerpo humano, lo que se va a ver a lo largo de su trabajo”, resaltó Mireida Velázquez, quien trabajó el concepto curatorial junto con Claudia Garay.

Provenientes de diversos museos y colecciones particulares, como el Museo de Arte Moderno, el Museo Nacional de Arte, el Reina Sofía, de España, o el Museo de Orsay y el Centro Georges Pompidou, de Francia, entre las obras destacan autorretratos realizados por Ángel Zárraga, o las piezas que dedica al futbol y al rugby, donde se refleja su interés por el cuerpo, al grado de que con ello se terminó de revelar como un pintor moderno.

En especial destaca su trabajo muralístico, a través de los 18 paneles que hizo para la embajada de México en París, desarrollados a instancias de Alberto J. Pani.

“Zárraga tuvo una relación muy estrecha con Francia, pero nunca dejó México, nunca dejó la ciudadanía, a pesar de que los franceses se lo pidieron muchas veces”, resaltó Fernández Félix, para quien eso refleja la valía de un hombre que tuvo principios muy arraigados.

“En 1941, a su regreso a México, hizo un comentario muy interesante: ‘Quizá muchos no se dan cuenta, pero siempre he tenido a México en el corazón, y lo he tenido en puntos relevantes en que siempre está el color de la jícara mexicana o de los sarapes de Durango’”.

Ángel Zárraga. El sentido de la creación, integrada por 85 piezas de pintura, dibujo y obra mural, estará abierta en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 20 de julio.

Mirada a los contemporáneos

Ángel Zárraga. El sentido de la creación se compone no solo de obra del pintor duranguense, sino que se nutre con la de otros de sus contemporáneos, pues siempre apostó por entablar diálogos que fueran más allá de las posturas nacionalistas, “interesado más en perfeccionar su arte y hacer mucho más fructífera la interrelación con sus contemporáneos”.

En especial en el número dedicado a su periplo europeo se cuenta con obra de Zuloaga, Sorolla y hasta de Diego Rivera, a través de la pintura Paisaje de Toledo, que desde 1949 no se presentaba en un museo, según se dio a conocer durante el recorrido a medios por la exposición.

“Veremos un Zárraga muy desconocido para muchos de ustedes; de hecho, grandes críticos franceses decían que Ángel Zárraga era ‘el ángel del cubismo’, y Picasso, ‘el diablo’”, recordó Miguel Fernández Félix.

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