Cuenta tus horas: Beto Borge

El cambio es inminente
Imprimir

El parque nacional Costa Occidental (las dos partes)

Escrito por Vibora. Publicado en Locales

Crónicas de Isla Mujeres

El parque nacional Costa Occidental

En su XX Aniversario (Parte I de II)

Introducción

Hace unos días, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), a través de la Dirección del Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres Punta Cancún y Punta Nizuc, organizó entre el 19 y el 20 de julio sendos eventos para conmemorar los primeros 20 años del precitado parque.

Como Cronista de Isla Mujeres, y toda vez que estuve involucrado en las acciones para integrarlo fui invitado a participar, presentando una breve historia de cómo se conformó el que se llamó de origen Parque Marino Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc.

Por considerarlo de interés general, insertaré a continuación lo más relevante de mi participación, esperando sea del agrado de quien lea.

Antecedentes sobre la conservación ambiental

En México, viendo en retrospectiva, las acciones a favor del medio ambiente no son nada nuevo. Hace más de mil años, los nativos de Mesoamérica, los mayas entre ellos, acostumbraban dar descanso y hasta reforestar las vastas superficies que utilizaban para la agricultura, y carentes de una cultura capitalista, tomaban de su entorno lo necesario para vivir y nada más.

Con la llegada de los españoles surgió nuestra raza mestiza, la cual, tomó de los conquistadores, hábitos como el de la propiedad; esto es, el afán de poseer todo tipo de cosas, sin reparar en el daño que causamos al medio ambiente cuando explotamos sin control nuestros recursos naturales para manufacturar productos, muchos de ellos innecesarios por estar orientados a satisfacer la vanidad humana y nada más.

Podría decirse que durante toda la época colonial y los primeros años de vida independiente de México, no hubo siquiera reflexiones en torno a las afectaciones que se hacían a mares y selvas, a la atmósfera y al subsuelo. Fue hasta 1876, en los albores del Porfiriato, cuando se tomó una medida a favor del medio ambiente, al declarar el gobierno del Presidente Sebastián Lerdo de Tejada Zona de Reserva Forestal e Interés Público el llamado Desierto de los Leones en la ciudad de México.

La razón era muy fuerte porque la inspiraba el instinto de conservación: de los manantiales que existían bajo los montes de esa región brotaba el agua que consumía la capital de la república.

Muchos años más tarde, el gobierno del General Lázaro Cárdenas realizó una gran campaña a favor de nuestro entorno al decretar la creación de 36 parques nacionales con el fin de proteger más de 800 mil hectáreas del país, donde la biodiversidad, la flora y la fauna habían sido explotadas hasta agotarlas.

Luego, entre 1940 y 1980 las acciones a favor de la naturaleza fueron mínimas, e incluso las decretadas por el Presidente Cárdenas fueron virtualmente olvidadas.

En el caso particular de Isla Mujeres, el 8 de febrero de 1961 el Presidente Adolfo López Mateos le dio a Isla Contoy, por decreto, la categoría de zona de reserva natural y refugio de la fauna. Por el desconocimiento que se tenía de la región, en el documento se ubicó a Isla Contoy en el Estado de Yucatán, en vez del Territorio Federal de Quintana Roo.

Sin embargo todo quedó en una buena intención, porque tampoco hubo acción importante orientada  a cumplir con lo dispuesto por el gobierno federal. Baste recordar que para finales de la década de los años ochenta el Contoy era un auténtico caos, y que ocupó varios años ordenar el lugar, eliminando a gente indeseable que había invadido los espacios de pesca de los isleños, terminando también con la proliferación de animales domésticos en un lugar donde imperaba la ley del más fuerte.

Gracias a esas acciones, en la década de los noventa se logró proteger el entorno, permitiéndose incluso que los pescadores de langosta isleños contaran con un campamento, desde el cual pueden explotar el recurso en forma sustentable durante la temporada en que migran estos animales.

El Parque Marino Costa Occidental de IM, Punta Cancún, Punta Nizuc

La referencia que hacía sobre el Contoy va relacionada con el proceso que hubo que realizar por más de dos años para integrar y dar certidumbre a este Parque que ahora cumple 20 años.

Pero antes, con su venia, para mejor comprensión, abundaría en algunos datos históricos más.

En 1850, agricultores de Yucatán y Campeche que huyeron de la Guerra de Castas fundaron un pueblo en Isla Mujeres, siendo entonces cuando empieza a darse la pesca en las aguas periféricas de la ínsula.

A finales del siglo XIX, la isla era conocida como la Reina de la Costa Oriental, gracias a su bonanza económica, la cual se sustentaba en la pesca y la explotación forestal. Eso le daba un poder político que la llevó a encabezar el llamado Partido de las Islas primero, y el Distrito Norte  después, al crearse el Territorio Federal de Quintana Roo.

La bonanza vino a menos al darse la recesión mundial de finales de los años veinte del siglo pasado, en los cuales, a pesar de lo difícil de la situación, Ausencio Magaña Rodríguez creó la primera cooperativa pesquera de la región. Al margen de las crisis mundiales o regionales en Isla Mujeres la gente vivía apaciblemente gracias a la gran disposición de recursos marinos.

Un escritor de ese tiempo sintetizó así la vida cotidiana de los isleños: “Aquí lo que la tierra no da, el mar lo prodiga en abundancia.”

Lo que quiero dejar claro con esto es que entre los siglos XIX y XX, los isleños pescaron en estas aguas sin que los recursos se vieran en peligro de extinción. De caracol por ejemplo, las capturas promedio pueden citarse en 45 toneladas cada año,…hasta que llegó el año de 1973, al que llamo de la extinción, pues la proliferación de pescadores llegados de otros estados registró una captura histórica de más de ¡¡500 toneladas!! Ese año el caracol fue devastado, no volviéndose a tener capturas representativas, decretándose la veda permanente del recurso.

Guardo en hemeroteca y otros archivos, documentos que contienen las enérgicas protestas de los pescadores de la isla, al ver cómo llegaba gente de fuera a disputarles recursos que eran vitales para su sobrevivencia.

Así, lo que es hoy es un Parque Nacional, era hasta 1972 un extenso paraje pesquero que parecía no registrar merma o escasez de sus recursos. Dos centenares de pescadores de langostas, tortugas, caracoles, tiburones y escama trabajaron ahí con relativa armonía…hasta que vieron desplomarse su fuente de trabajo por la creación de Cancún que generó la llegada de miles de pescadores furtivos, que les disputaron los espacios y los recursos a los isleños hasta agotarlos, de tal manera, que algunas especies han desaparecido de la región.

Dicho de otro modo: El turismo puso en jaque mate a una actividad que por más de cien años había sido sustentable en Isla Mujeres, y que por supuesto, era necesaria ordenar por el bien del propio turismo.

Ese año de 1973, ante el incremento de la actividad pesquera, y la creciente actividad turística, el gobierno federal, con el afán preservar la biodiversidad marina, estableció mediante decreto que la costa occidental de la Isla Mujeres, Punta Cancún y Nizuc eran “Refugio de Flora y Fauna”, pero como ocurrió con el decreto del Contoy de 1961 todo quedó en papel…y nunca se realizó acción alguna para dar cumplimiento a la voluntad del ejecutivo federal. (Continuará)

Colaboración de: Fidel Villanueva Madrid.

Cronista Vitalicio de  Isla Mujeres.

Mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Julio de 2016.-

Crónicas de Isla Mujeres

El parque nacional Costa Occidental

En su XX Aniversario (Parte II de II)

Los esfuerzos de la comunidad

En el tema de protección al ambiente, Isla Mujeres es pionera en el Estado.

En 1963, con el apoyo del CEDAM de Pablo Bush Romero, se llamó fuertemente la atención sobre el entorno, y con afanes de conservación se instaló la llamada “Virgen del Farito”. Luego, en 1964, Ramón Bravo Prieto integró el primer grupo ecologista de la isla con jóvenes estudiantes de secundaria. Para 1980 Fernando Fernández Martens formó el “Grupo Ecologista de Isla Mujeres, A. C.”, con el cual llevó a cabo por años una campaña permanente de boyeo al arrecife Los Manchones, particularmente.

En el caso del mencionado arrecife, la acción más importante fue la que encabezó en 1994 el ya citado Ramón Bravo, al promover la colocación de La Cruz de la Bahía, un proyecto al que siete isleños le pusimos inicialmente de nuestra bolsa, lo cual animó al gobierno del Ing. Mario Villanueva Madrid a entrarle con el 50% de la inversión. Luego, hubo también aportaciones de los Asociados Náuticos de Cancún hicieron.

La Cruz de la Bahía no tiene connotaciones religiosas. Así se advirtió. Su objetivo es distraer a los buceadores, al menos por 15 minutos, un tiempo que no estarán afectando al arrecife. Hasta aquí algunas de las acciones locales a favor del medio ambiente.

Es importante señalar, que los esfuerzos de los isleños tenían como común denominador la preocupación por el uso irresponsable que se daba en esos años a nuestros recursos naturales, tanto de mar como de selva.

En el particular caso de la Bahía de Isla Mujeres, la falta del más elemental ordenamiento provocó que para 1990 los mismos turisteros estuvieran en conflicto entre sí. Había problemas con el número de embarcaciones, y con la cantidad de visitantes que noche y día no daban vida a los arrecifes, llevando tours masivos, sin guías capaces en la mayoría de los casos. Era notorio el coral roto por impacto de anclas o por servir de apoyo a los pies de los visitantes…que se llevaban hasta pedazos como recuerdo.

Los primeros en protestar fueron los pescadores y los asociados náuticos de Isla Mujeres, quienes estaban siendo desplazados de sus áreas de trabajo tradicionales, invadidas ahora por sus homólogos de Cancún que contaban con mejores embarcaciones, más potentes, modernas y con mejor equipamiento, mientras los isleños seguían trabajando con pequeñas lanchas, algunas de madera todavía, sin posibilidades económicas para competir con el vecino, visto como un intruso inmisericorde.

Lo que se alegaba con justicia era que lo que es primero en tiempo lo es derecho.

Para 1994 el problema se había tornado complejo: ¿Cómo conciliar los intereses de pescadores y prestadores de servicios al turismo en un espacio que resultaba ya tan reducido, donde no cabían tantos haciendo lo mismo?

Las propuestas sobre la necesidad de ordenar esos espacios eran recibidas con escepticismo en Isla Mujeres, por ser la comunidad afectada en su vida cotidiana. Una medida que ayudó desde el principio fue lograr que quienes prestaban servicios náuticos se organizaran…como ya lo habían hecho sus homólogos de Cancún.

Tomó fuerza en ese año la necesidad de ordenar el uso de -cuando menos- la barrera arrecifal que va de Isla Mujeres a Punta Nizuc, y esto hizo dar los primeros pasos al emitirse propuestas conservacionistas que para 1995 se aterrizaron con la creación de la Comisión Nacional de Arrecifes. Este organismo realizó estudios que dieron sustento a una declaratoria presidencial, que fue emitida el 15 de marzo de 1996, en Punta Nizuc, la cual le dio el carácter de Parque Marino Nacional a los polígonos propuestos y trazados por el Instituto Nacional de Ecología.

Luego de trabajarse a marchas forzadas en un Programa de Manejo, cuatro meses más tarde, el 19 de julio de ese año de 1996, el Presidente de México, Ernesto Zedillo le dio por decreto, a la zona conocida como Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, la calidad de Área Natural Protegida con la categoría de Parque Nacional.

Hay que destacar, que la creación de este Parque Nacional sólo fue posible gracias a la participación de los tres niveles de gobierno y la sociedad civil, constituida en asociaciones de náuticos, cooperativas pesqueras, Colegios de Biólogos, grupos ecologistas y profesionistas comprometidos con la conservación del ambiente natural.

Para su consolidación, contó el nuevo Parque Nacional con un Consejo de Planeación  y  un Fideicomiso de Inversión encabezado por los Asociados Náuticos y Subacuáticos de Isla Mujeres, A. C., los Asociados Náuticos de Cancún, A. C. y el Instituto Nacional de Ecología, con lo que se resolvió en ese entonces el necesario esquema de inversión que requería el parque.

Ahora, a riesgo de que la memoria me falle, citaré los nombres de quienes fueron para mí protagonistas importantes en la creación del Parque Costa Occidental de Isla Mujeres-Punta Cancún-Punta Nizuc:

Por parte del Gobierno Federal mencionaré en primer lugar a la Maestra en Ciencias Julia Carabias Lillo, al Dr. David Gutiérrez Carbonel, al Dr. Tomás Camarena Lhurs, al Lic. Juan Manuel Mauricio Leguizamo, Delegado de Sedesol y a quien era su brazo derecho en la Zona Norte, el Biólogo Tomas Bernal.

Del Instituto Nacional de Ecología me llega a la mente el nombre de Gabriel Quadri de la Torre y de la Unidad Coordinadora de ANPS recuerdo a Javier de la Maza Elvira.

Seguiré con el Arq. Lauro Trejo, de Profepa y las Biólogas Beatriz Andrade Ramos y Teresa Jiménez.

En el caso de Beatriz Andrade, es a quien en lo personal le reconozco y agradezco su entrega día y noche en los trabajos de integración del parque. Fue quien representó los intereses de Isla Mujeres cuando los ánimos amenazaban con desbordarse.

Del Gobierno Estatal conservo una enorme gratitud por el apoyo que nos brindó el Ing. Mario Villanueva. No puedo dejar de recordar a la Licda. Maria Cristina Castro Sariñana, quien se encargó de que la parte jurídica saliera impecable. Estuvo también en los trabajos el CPT Carlos Cardín Pérez.

Por parte del gobierno municipal de Benito Juárez participaron activamente el Ing. Rafael Lara y la Bióloga Reina Gil, particularmente.

De Sian kaan, A. C., vino Juan Bezaury Creel a aportar sus capacidades junto con Alberto Charles, Jorge Carranza Sánchez y Alfredo Arellano Guillermo, entre otros.

De Cancún recuerdo la participación de la familia Mirabent, encabezada por Emmanuel, quien era el jefe del clan, así como Luis Martin del Campo, Roberto de la Torre Alegría y Fernando Ortega.

En el caso de Isla Mujeres, además de la Bióloga Beatriz Andrade Ramos, debo agregar nombres como los de: Jesús Garrido Díaz, Presidente de los Asociados Náuticos y Subacuáticos de la isla, Fernando Fernández Martens, Presidente de los ecologistas isleños, Biól. Manuel Cárdenas Magaña, Víctor Román Arriaga, Crisanto Pastrana, Ricardo Gaytán Puerto, Ramón Bravo Prieto, Gustavo Rodríguez Orozco, y cuando era necesario estaban también líderes del Municipio como Romeo Magaña Carrillo y su hermano Ariel, Enrique Lima Zuno, y otros más que escapan a mi memoria.

Otros actoras y actores fueron Priscila Sosa Ferreira, María del Carmen García Rivas, Guillermo Vueltiflor Burgos, Manuel Puerto Morocoa, Raúl Sixto Alvarado Rodríguez, Daniel Navarro López, Alejandro Isidro Medina, Juan José Calzada Marrufo, Antonio Piza Vela, Gerardo Kauffman Barroso y Francisco Mendoza Reina.

Lo que nos preocupa…

En lo general, el Parque Nacional Costa Occidental, como ocurre con otros parques nacionales, presenta hoy una imagen exitosa, la cual estimo bastante engañosa por lo siguiente:

-Es evidente que la calidad de las aguas es definitiva para la vida del ecosistema marino. Ocurre que los escurrimientos de residuales de la Zona Hotelera, de la mancha urbana de Cancún y de la Zona Continental de Isla Mujeres hacía la bahía, están afectando a nuestros arrecifes por la enorme aportación de materia orgánica, particularmente de coliformes fecales, que están produciendo algas que nunca habíamos visto en el paisaje submarino que nos rodea. Basta ver las adherencias que presentan las esculturas del Museo Subacuático de Arte para darnos una idea del alto riesgo del problema.

-El Buceo nocturno se sigue realizando. No se deja descansar al arrecife. Hay que erradicarlo por el bien de todos.

-Falta de vinculación con la comunidad. Creo que es necesario difundir en lo general qué es el parque, y destacar los logros alcanzados en materia de protección, para que el común de la gente vaya identificándose con el mismo.

-La pesca furtiva. Es un problema en crecimiento constante, y uno de los mayores riesgos para la vigencia del parque.

- El financiamiento. Una de las preguntas que todos nos hacemos es: ¿A dónde van a parar, y en qué se aplican los recursos que generan los parques nacionales? Se estima que en 2015, el que nos ocupa, sólo por cobro de brazaletes ingresó más de 13 millones de pesos, que por supuesto no regresan para mantenerlo, vigilarlo y conservarlo.

En las condiciones actuales sería necesario duplicar los recursos humanos y financieros para no seguir con simulaciones, al menos en lo que a vigilancia se refiere.

Concluyo:

En lo personal, me consta la entrega sin condiciones de quienes tienen la responsabilidad de velar por la vigencia de esta área protegida.

Bajo la dirección del Dr. Jaime González Cano hay un diezmado equipo de gente profesional…que lo único que necesita es tener a la mano las herramientas necesarias para darle verdadera sustentabilidad al Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc.

Hace dos décadas el gobierno federal tuvo que emplear mano firme para convencernos de la necesidad de crear este parque…que hoy  funciona más como caja recaudadora que como área protegida.

Sin embargo, porque vale la pena seguir luchando inspirados en el esfuerzo que se realizó para crearlo debemos decir:

¡Enhorabuena por el XX Aniversario!

Colaboración de: Fidel Villanueva Madrid.

Cronista Vitalicio de  Isla Mujeres.

Mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Julio de 2016.-

Bonus William Hill
Bonus Ladbrokes
Premium Templates