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Renegociar la deuda, la operación en puerta

Escrito por Vibora. Publicado en Locales

El Minotauro

Renegociar la deuda, la operación en puerta

Nicolás Durán de la Sierra

Dos cuestiones tienen inquieto a El Escriba. La primera respira en la esfera internacional; la otra, a bocanadas por el calor, en el ámbito local, en Quintana Roo. Razón tiene El Minotauro al aseverar, con sabiduría milenaria, que quien no sepa del buen yantar no debe ejercer poder alguno. Los de majadera jaez son los responsables de jalonar con sangre la historia humana; son los precursores de la decadencia.

El germano Adolf Hitler, comedor de salchichas con col; el eslavo Joseph Stalin, devoto de la borsch –sopa de remolacha y papas-; o el sajón Enrique VIII, engullidor de tartas de riñones, son muestras de la relación entre el despotismo y la mala mesa. Podría argüirse en contra que, por ejemplo, Gandhi era casi un asceta comedor de arroz sin sal y sin embargo dejó un inmenso legado a India, o que Mao Zedong… 

No obstante, dejando de lado consideraciones históricas, el alegato es inválido por una razón: desde su mediterránea visión y con su raíz minoica por lábaro, el Héroe no tiene por humanos a los orientales. Quizá, a sus siete mil años, comienza a enseñar signos de precoz senilidad pero, con todo, es un radiante faro de Occidente. Vamos, al saber de la existencia de Ganesha, la india divinidad, lo tomó como mascota extravagante.

Con base en este argumento de innegable peso es que, por la primera premisa, El Escriba se halla inquieto. La sucesión de poderes en Estados Unidos está en puerta y, como lo gritan sus gustos en lo que toca al paladar, Barack Obamaha entrado en declive y ello será hándicap para Hilary Clinton. Lo sucedido en el neoyorquino restaurante Cosme, en Chelsea, no deja dudas. De seguro tuvo que ver su esposa Michelle Cherchez la femm.

El otro motivo de desazón, cual se dijo, es del ámbito local. En Chetumal tiene por misión no sólo el rescate de Teseo, que sigue perdido en la ciudad caribeña –lo último que de él se supo es que andaba de fayuquero en la ‘zona libre’-, sino también dar fe de si el tal Roberto Borge Angulo puede opacar la imagen de Caco, gigante patrón de los ladrones, que su fama de caribeño pillo llegó hasta al MareNostrum.

El escenario encontrado fue desolador: el bandido no sólo había acabado con el tesoro público, sino que además endeudó al estado para seguirlo robando. Hasta sus lacayos más viles se hicieron ricos a costa de secar toda arteria del gobierno. Ni aun cuando godos, alamanes y hunos tomaron Roma allá en el Siglo II, se había visto una rapiña tan extendida, y eso que se trataba de invasores, no de lugareños.

Su llegada coincidió con la salida del déspota y el arribo de un nuevo gobernante, Carlos Joaquín, pero con todo, la crisis no será fácil de superar. En parte la salvación depende de si la Federación no reduce este año las participaciones estatales –un 30 por cien-, o si abre otros fondos para Quintana Roo. El oficio político del nuevo mandatario será determinante. Ah, claro, y si resulta exitoso el plan para lograr la prórroga de la deuda con la banca, la que supera los veinte mil millones de pesos.

El secretario de Finanzas Juan Vergara Fernández, tiene proyectos para mitigar el saqueo de las arcas –no fue otra cosa-  sin tener que aumentar impuestos, aunque por desgracia no se descarta la posibilidad. Insiste en que austeridad será el signo del gobierno, lo que es verdad de Perogrullo, pues no podría ser diferente si las arcas están vacías. El mensaje no es alentador ya que, per se, esta medida no soluciona el problema.

No obstante, a Vergara Fernández, perito en derecho fiscal y doctor en Derecho Corporativo, le precede la fama de astuto y brillante negociador con la banca. A él le atañerá, en lo técnico, la restructuración del débito. Es probable que se logre ampliar el plazo de los pagos si aumenta el monto de la deuda, lo que si bien no es deseable, puede ser el único camino. En la caja de la tesorería sólo quedaron catorce millones de pesos.

  El llamado ante el poder legislativo de burócratas medios de la pasada administración, por otra parte, aunque resulte positivo, sólo han confirmado las rutas del expolio, las que casi todas llevan a Juan Pablo Guillermo Molina y al propio Borge, como en el caso de la desaparición “de poco más de mil millones de pesos entregados a Capa por Aguakán por la concesión del servicio de agua potable en el Municipio Solidaridad.

Este es tan sólo un caso de los muchos encontrados en las auditorías hechas a organismos públicos y, de seguro, serán detectados otros más. Se robaron hasta las becas estudiantiles. Borge Angulo y socios, con dinero robado al Estado –el nuestro- preparan una costosa defensa legal para salir impunes. “Soy un gobernador que ha trabajado, no un delincuente”, dijo hace unos días el delincuente.

Para El Escriba no cabe duda: Caco, Alí Baba y sus socios junto con Gestas -Dimas era un bobo- son aprendices tanto del exgobernador inmediato como de Félix González. Claro, de entre los dos pillos el que destaca es el joven, pero ello es por tosco en las finas artes de la uña; iluso, creyó que le sucedería Mauricio Góngora, que aunque no su gaio, sí su cómplice. Por cierto, se dice que “está en capilla...” Ignoraba que fuera tan devoto.

Mas tornemos a la cosmopolita Nueva York, al restaurante donde días atrás fuera a cenar el presidente Obama. El pago por la consumición fue de apenas unos pocos cientos de dólares y, cual suele ocurrir, el gasto mayor fue etílico: vino blanco francés L’Espirit de l’Horizon, 2013; ligero, de Caberntet Sauvignon, para maridar con embutidos hispanos y carnes rojas… Pues nada de eso hicieron; nada de bovino hubo en la mesa.

De tan comunes, los malos maridajes no merecen siquiera glosa. Los buenos son tan inusuales que, cuando se encuentra uno como el de doña Manuel Velazco, gobernador de Chiapas, y don Anahístarlet de Televisa, no queda más que aplaudirlo. ¡Se trata, nada menos, que del primer matrimonio heteroflexible del sureste! La suerte les ríe y cobija al grado que han aparecido no una, sino varias veces en las portadas de TVyNovelas

Pero el fogón llama. Propiedad del cocinero mayor Enrique Olvera, Cosme es el restaurante mexicano de moda en Nueva York. Cuando víctimas del spleen, van a dar allí los lores en sus noches más negras y sombrías; bueno, de no topar en el camino con Garrick y sus bufonadas o con un alumno de Juan de Dios Peza, que en la Gran Ciudad de todo hay… Dicen que hace poco se dio el avistamiento de un norteamericano nativo.

En ese feudo gastronómico*, pues, fue al que el mandamás de Estados Unidos fue a cenar y donde, servilleta y cubiertos a la mano, arrasó con el buen gusto. ¿Por lo del vino? No, peccata minuta, sino por lo que engulleron él y su cónyuge. Cuentan que al cocinero le dio un patatús y que si contuvo su justificada ira fue por la presencia del servicio secreto, el que después del último bombazo anda arisco y ve sospechosos a todos.

La mesa presidencial fue una exhibición de desencuentros y fusiones perversas, dementes; ante este averno, los comederos de los centros comerciales y sus difusos aromas serían el primer círculo infernal en La divina comedia; más aún, a Dante no se le hubiera ocurrido un tortura así ni para el séptimo estadio de la condenación. Si Laura Esquivel hubiera soñado el episodio, no escribe Como agua para chocolate.

El impulsor maestro de la campaña de la Hilaria, el terror de Donald Trump-“un vulgar comedor de tacos”, según León Krause- se atrevió a mezclar el sabor de las carnitas con el de la langosta y, de remate, lo hizo con tlayudas de Oaxaca bañadas de mole rojo de Chiapas. De seguro la sorpresa del chef Olvera fue tal que no pudo decir nada. A la pareja presidencial sólo le faltó pedir papas fritas y rebosarlas de salsa kétchup.

Dado el celo con el que se protege la imagen presidencial en Estados Unidos, es probable que en el comunicado oficial se haya omitido que los ilustres comensales habían consumido ya media caja de vino y cocteles margarita cargados de tequila, lo que explicaría que a los citados platillos se sumaran otros más en la cúspide de la discordancia: camarones, pulpo, huaraches con aguacate y hasta atún… Una orgia, señores, una orgía.

Mónica Lewinsky, en su libro Las astucias del Clintoris, asegura que Obama es el real modelador de la figura de Hilaria, según le dijera Bill, un viejo amigo de la Casa Blanca, y que la virtual presidente todo lo aprendió de él, incluida la cocina. Mal augurio para el Héroe. ¿Cómo en enfrentaría una crisis con Isis una comedora, digamos, de lemon pie con mole poblano? Hemos tenido suerte con Obama, pero esta no es eterna. (Continuará). 

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Mariana Orea, dixit.

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