mié. Mar 11th, 2026

Viborianus

Victoriano Robles Cruz.

En la gloria los “Chapitas”.

Ya en la tranquilidad del hogar, pero al empezar a repasar los haberes del día viernes 13 de febrero, poco antes de las 19 horas, viene a nuestras sienes el recuerdo del hallazgo del cuerpo de un tipo, quién al parecer trabajaba en las instalaciones del Planetario y a completaba sus ingresos como conductor de Uber.

Si usted nos pregunta: ¿dónde los hallaron?, pues en el tradicional botadero de cuerpos ejecutados en Chetumal, en el camino de acceso a la colonia irregular Mártires Antorchistas, a la altura del puente. Fue alrededor de las 05:00 horas.

Apenas el pasado día 11 de febrero emitieron la ficha de búsqueda por su desaparición o rapto de Carlos Alberto Hernández Gorocica.

Apareció, a la orilla del camino, dentro de una bolsa negra -de esas que se utilizan para la basura-, encintado y con visibles huellas de violencia y tortura.

Y hoy por primera vez en la semana pude salir de casa, realizar menesteres del hogar y en ese deambular por diferentes espacios, bancos, tiendas, tertulias con conocidos y no. No escuchamos comentarios sobre esta última ejecución.

¿Que nos produce tanta indiferencia al homicidio doloso que ya no somos capaces de reaccionar con este tipo de violencia? ¿Será la misma desconfianza en las autoridades de seguridad y del mismo gobierno? ¿Será el conocimiento de la complicidad de las autoridades de seguridad y fiscalía?

Por ejemplo, del Perú compartimos la percepción creciente de que quienes nos gobiernan son delincuentes para los que la inseguridad ciudadana sigue en aumento.

Ni para los medios informativos reviste algún interés, pues cuando la recogen va a los interiores, para no alterar el humor del ejecutivo en turno. Pues, también pueden ser sancionados por tal irreverencia.

¿Cuánto están vinculados las autoridades estatales con los cuerpos delictivos para que con toda confianza rapten a un ciudadano y lo ejecuten con total impunidad? Los delincuentes sí saben que nadie los molestará.

Quintana Roo, vive su peor época con respuesta a las ejecuciones. Ahora, como nunca antes, Chetumal está asediado por el crimen organizado. Quienes tenemos más de 50 años de residir en esta hermosa entidad somos fieles testigos de la evolución perniciosa y criminal. Y nunca conocemos de la detención de algún verdugo o ejecutante.

MAX.- No queremos despedirnos sin revisar el caso de Max Arriaga Navarro, director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública. Una cuestión de trogloditas de la política. No identifico otro sinónimo para llamarlo gentilmente.

Sus argumentos, pienso no cualquiera podría comprenderlos, y menos los neoliberales de recién cuño en la SEP; pero, él sí los tiene muy claro y lo precisa al afirmar “cambiar el contenido de los libros de textos sería traicionar la Nueva Escuela Mexicana y la Cuarta Transformación” (https://n9.cl/5gn120).

En serio, esas confrontaciones violentas, brutales y toscas, caracterizadas por la falta de civilidad  (https://n9.cl/ap1eg), no deberían suceder en la principal institución educativa del país. Los pleitos de la barriada -con todo respeto- son más elegantes. ¡Y ni la policía llega!

Será grave la descomposición de los morenos, que no necesitan del arte de la política para dirimir sus diferencias. Porque eso que sucedió el viernes al mediodía en la SEP es de gallos de peleas. ¡De animales!

PD- “La muerte sólo tiene importancia en la medida que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida”. André Malraux (1901-1976) novelista, aventurero y político francés.

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