mié. Ago 12th, 2026

Viborianus

Victoriano Robles Cruz.

Presumen descarada desesperación.

Vamos a tratar de entender los sucesos políticos realizados ayer domingo, con el cual muchos colegas y lectores se preguntaban sobre la inusitada desesperación política de la burocracia verde.

Esa desesperación la manifiestan como una profunda sensación de falta de esperanza, agotamiento y pérdida de control, tanto a nivel ciudadano como en la clase dirigente ante crisis estructurales que sufren.

Un análogo: Los grandes imperios colapsan por su propia crisis: sobreextensión territorial, crisis económicas, corrupción, líderes débiles y rebeliones internas. El desgaste interno, consecuencia de su ineficiencia administrativa, hace al imperio vulnerable a presiones externas. ¡Parece copiado!

Y este domingo lo expresaron públicamente, sin alguna vergüenza, sin timidez, sin cobardía; hasta se les veía el fingimiento vanidoso en sus rostros, su pesimismo político lo transmitieron por la vía de las imágenes de sus reuniones, con los diferentes alcaldes de los ayuntamientos de Quintana Roo.

Y utilizaron todo el aparato oficial de la coordinación de comunicación social del estado y municipios para resaltar el impacto publicitario. ¡Para presumir la descarada desesperación!

En esa contienda electoral para el 2027, para la elección de gobernador, ayuntamientos y congreso estatal, el partido verde se ha rebelado contra el partido con gran liderazgo, contra su dirigencia y contra la líder moral: la presidenta. Esa rebelión es ahora una foto en Quintana Roo.

Claro, el declive o el colapso del partido verde en Quintana Roo, solamente ha sido responsabilidad de quienes ostentan la administración del gobierno. Abusaron en todas sus vertientes, un gobierno identificado socialmente por la falta de resultados, en el cual la incidencia delictiva y criminal es el principal motor del miedo de los quintanarroenses.

La mercadería legaloide para apropiarse del patrimonio de los quintanarroenses es otro de los dilatados hechos de la gran corrupción prevaleciente. Estos hechos son múltiples y variados, además de palpables y dañinos para los ciudadanos porque les afecta su economía.

Pero en esa publicidad, mal parida, sin contenido, sin mensaje; todos se cuestiona si hubo algún mensaje, otros se cuestionan si fue real esa imagen o es producto de la IA (inteligencia artificial). La verdad es que nunca sobraría algo de seriedad, un chisguete al menos, para ese engendro publicitario.

Eso es algo natural cuando la desesperación es la predominancia entre los aspirantes. Mencionaremos algunos detalles de una conducta desesperada: la ausencia de método o de estrategia, el distintivo es el acto impulsivo, agresivo y éticamente cuestionable.

La desesperación, a menudo ligada al miedo de perder el poder o la relevancia, provoca acciones extremas para asegurar el posible control de los actos. Pública TODO… pero no dice nada. Abraza… pero no conecta. Promete TODO… pero no explica CÓMO. Quiere ser viral… pero pierde respeto. Responde TODO… porque ya perdió el control. ¡Otra cualidad es el desorden!

Será que con eso dejaran de pintar bardas con personal de la burocracia. Por allí leí a un twittero escribir sobre por qué no aprovecharon para llenar de propaganda el estadio Nachan Ka’an. Y así le quitaba la imagen tan fea por el abandono del gobierno verde.

PD.- “Una situación se convierte en desesperada cuando empiezas a pensar que es desesperada”. Willy Brandt (1913-1992) Político alemán.

PD.- “Muchos historiadores argumentan que las civilizaciones a menudo mueren por sus propias acciones internas en lugar de ser simplemente asesinadas”. Del ciclo de las civilizaciones.

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