Viborianus
Victoriano Robles Cruz.
Insignificancias ocultan complicidad.
Muy risible la información que vierte la vocería del gobierno estatal con relación al narcotráfico imperante en la capital Chetumal. Y es verdad, allí desde ese gobierno verde, siguen creyendo que los chetumaleños somos muy pendejitos para que nos engañen con nimiedades y falsedades. Para ocultar la realidad.
Pues nos encontramos con que agarraron a dos delincuentes con nueve bolsitas de enervantes (mariguana) y con dos de polvo blanco (cocaína) y con eso replican las acciones de los “héroes policiacos” vía boletín de la vocería.
Resulta una pequeñez esa acción, si así la realizaron, no existen evidencias, al menos no la exhiben como testimonio. Y por eso nuestros lectores cuestionan estas nimiedades: ¿por qué no detienen a los jefes de esos jóvenes que luchan para sobrevivir? ¿Por qué no detienen a los reales narcotraficantes?
Querer engañarnos con esas insignificantes detenciones no sólo es ofensivo para los chetumaleños, es hasta humillante para los mismos cuerpos policíacos.
Muchos miembros de la sociedad saben del conocimiento -casi vox populi- de que muchas autoridades tienen identificados los lugares de residencia de los verdaderos capos. Que hasta sus tertulias realizan en contubernio: ¿entonces por qué querer engañar a los quintanarroenses?
Sino es engaño entonces que nos expliquen: ¿que pretenden con esas insignificantes detenciones? ¿En verdad creen que somos muy tarugos?
Pensar que con la detención de los jóvenes con pequeñas cantidades de drogas están definiendo el mercado de las drogas del narcotráfico; pensamos que eso es una gran equivocación. El sueldo de un solo elemento de los policías supera por gran diferencia el costo de lo incautado a esos chamacos.
Pero sí podemos inferir que sí existen esos jóvenes del menudeo debe existir una cofradía mucho mayor para surtir todo el mercado local e internacional. Y a ellos se les localiza con labores de inteligencia militar. Acaso no se realizan esas acciones para Quintana Roo, para Chetumal.
Miren, haremos una horrible analogía: en el control de plagas existe una regla general: si ves una cucaracha, suele haber muchas más. Se estima que, por cada cucaracha visible, podría haber entre 20 y 50 más escondidas. Y con matriarcado.
Al igual acontece con las ratas (sin alusiones): En ese mismo sistema del control de plagas existe una “regla de oro”: por cada rata que logras ver, se estima que hay entre 10 y 20 más escondidas en el interior del domicilio. Nunca sin jefe o titular.
¿Qué pretenden con anunciar hasta por las vocerías del gobierno del estado (verde) como de los organismos de seguridad la detención de dos chamacos con 11 bolsitas de drogas?
Para cualquier persona que revisa esos vulgares boletines, asume hipotéticamente que existen otros niveles o jerarquías del narcotráfico que no suelen tocar las policías. ¿Por qué… será la vil complicidad?
Ayúdenos a encontrar otras alternativas del ¿por qué no tocan a los grandes capos del narco en Quintana Roo, o en cualquier región municipal? Algunos osados burócratas de la misma FGE han compartido que desde allí mismo se realizan secuestros y atentados contra la ciudadanía. Luego tecleamos más de eso.
“La percepción de que las policías no detienen a los “verdaderos narcos” suele atribuirse a la corrupción institucional, la falta de evidencia legal sólida para procesarlos, y a estrategias gubernamentales que prioriza mantener la gobernabilidad sobre los enfrentamientos directos”.
PD.- “El gobierno no combate efectivamente la criminalidad (https://n9.cl/dz6mu), no es porque no tenga la capacidad de hacerlo, sino porque los cómplices de los criminales son los que están en el gobierno.”
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