jue. Abr 18th, 2024

Viborianus

Victoriano Robles Cruz

La UQROO y su distopía neo yunquista

* El peor rector en la corta vida de la Uqroo.

* La oscura y nada eficiente Secretaria General.

En esta aportación abordaremos el tema de la Universidad de Quintana Roo. De recientes trascendidos por el supuesto Rector y algunas observaciones al interior, no en todo, pero sí del interés social y político. Advertencia pronunciada desde que sonaba para ir a esa institución educativa. Disculpas… porque el tamaño rebasó la normalidad.

Bastaría con que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, leyera el título de este escrito para decidir no sólo estar en Quintana Roo de manera frecuente, sino venirse a vivir a esta entidad caribeña y darle seguimiento personal a lo que políticamente está sucediendo en la máxima casa de estudios del estado turístico más importante de América Latina y el Caribe.

Y no es para menos, lo que está padeciendo la universidad que surgió bajo el proyecto visionario de Miguel Borge Martín y que ha formado a cientos de profesionistas que hoy contribuyen al engrandecimiento económico, político y cultural de Quintana Roo, no es para dejarse pasar por alto. Qué lejos está la máxima casa de estudios de ser nuevamente la puerta de acceso al conocimiento y a la transformación de vidas para el bienestar social.

Y es que, con la llegada impuesta y antidemocrática de Francisco Xavier López Mena a la rectoría de la Universidad de Quintana Roo, a casi cuatro años de su vergonzosa y desastrosa gestión ha hundido a dicha universidad en el siguiente nivel del inframundo, para no desentonar con la cosmovisión maya.

Así, a pocos meses de concluir su primer periodo al frente de la máxima casa de estudios de la entidad, López Mena se ha ganado a pulso y con total merecimiento el ser considerado ya el peor rector en la corta vida de la Uqroo.

Su eterna ausencia y distanciamiento de la comunidad universitaria, así como su permanente y obsesiva persecución, no solo de los profesores, sino también de administrativos y estudiantes que no hacen eco a sus desatinos, está trastocando al proyecto mismo que le dio vida a la institución, sumiéndola en una polarización evidente entre la autoridad universitaria (entiéndase Francisco López Mena y Karina Amador Soriano, su oscura y nada eficiente Secretaria General), y su comunidad universitaria, así como en el establecimiento de un sistema de gobierno fascistoide y de corte ultraconservador, persecutorio de la razón y del supremo interés académico.

La cerrazón de López Mena para no querer escuchar a la comunidad universitaria, tomando medidas represivas hacia quien lo cuestiona tiene forma, pero tiene más de fondo: Francisco López Mena está construyendo las bases para su posible reelección; para ello se ha rodeado de excolaboradores que tuvo en la Secretaria de Gobierno.

Está coaccionado a directores de división y de áreas administrativas y académicas para subordinar a sus facciosos intereses al Consejo Universitario, con el fin de que aprueben sus ocurrencias y disparates; ha manipulado la integración de miembros internos de la Junta Directiva; ha logrado subordinar al inoperante e innecesario Sindicato de Docentes; ha frenado, cuestionado y atacado al débil, fragmentado y decorativo Colegio de Académicos; ha metido las manos en el Colegio de Estudiantes para evitar cualquier posibilidad de elección democrática.

Decidió de manera unipersonal, por encima de un mandato del Consejo Universitario, la renovación del Consejo Social, poniendo gente ad hoc a sus intereses; ha prácticamente desaparecido a la Comisión Académica Permanente, órgano de apoyo para la toma de decisiones de índole académico.

Pero sobre todo, y aquí lo interesante políticamente, Francisco López Mena ha estado sentando las bases para una mini sede del PAN con características yunquistas. Valga el atrevimiento, apoyar desde la Uqroo lo que queda de un partido evidenciado por sus vínculos con la delincuencia organizada, la corrupción y con un sello evidente de doble moral.

Lo interesante aquí es saber si la gobernadora del estado, Mara Lezama, está al tanto de lo que sucede en la Universidad Autónoma de Quintana Roo. Sería importante saber si el secretario de Educación de la entidad, Carlos Gorocica Moreno, sabe algo, y si lo sabe, qué ha hecho o qué va a hacer para ponerle un alto a las arbitrariedades y a la ingobernabilidad que Francisco López Mena ha generado en la Uqroo.

Que no se lea lo anterior como un reclamo hacia la gobernadora o hacia el secretario de educación estatal, sino como algo acerca de lo cual deberían tener conocimiento para tomar acciones. ¿La importancia de la UQROO no la merece?

Se entiende que la gobernadora del estado tiene una agenda intensa y ha estado abriendo puertas para la inversión y posicionamiento del estado, así que debería de ser la autoridad educativa estatal quien llamara a cuentas al rector López Mena.

Aun cuando es autónoma, la Uqroo es la UNIVERSIDAD DEL ESTADO, se debe al estado, tiene recursos del estado, se rige por la Ley de Educación del estado, está sectorizada al sistema educativo del estado y, por ende, debe de rendir cuentas al estado, respecto a lo que está sucediendo.

Por cierto, ¿fue invitada la autoridad educativa estatal al informe de actividades que presentó recientemente el rector, o solo fue a puerta cerrada y ante su cofradía?

Por estas consideraciones de lo que está sucediendo en la máxima casa de estudios de Quintana Roo, es pertinente preguntarse:

¿Quién le pondrá fin a sus desatinos y a su actitud irrespetuosa, amenazante y desafiante? ¿Quién le hará entender a Francisco López Mena que él no es la universidad y que la autonomía no recae en él y que tampoco es una patente de corso para que haga y persiga a quien le dé la gana? ¿Quién le dirá que no puede ir anunciando en los medios el finiquito de carreras, sin que medien estudios de pertinencia y sin que sea a través de los órganos internos y externos correspondientes? ¿Por qué enterar antes a la prensa y no a la comunidad universitaria? ¡Qué falta de respeto, de sensibilidad y de motivación hacia los estudiantes que hoy estudian las carreras que dice que va a cerrar! ¡Vaya promoción a la oferta educativa! Por eso los estudiantes optan por otras alternativas que no sea la Uqroo.

Es necesario que se tomen pronto las medidas correctivas para poner en cintura a López Mena, evitando incluso su reelección, que en nada sumaría para mejorar los indicadores de la educación superior de la entidad.

Por cierto, los bajos indicadores que anunció en su “informe” a puertas cerradas, dicho de voz propia del rector, dan cuenta del retroceso que ha tenido la institución.

Es tan obtuso y ciego que reconoció la pérdida de matrícula, la disminución de programas educativos de calidad (licenciatura y posgrado), la necesidad de revisar la pertinencia de algunas carreras, el retroceso de la Uqroo dentro del ranking nacional, entre otros temas.

Entonces, ¿qué ha hecho Francisco López Mena en casi cuatro años de gestión? ¿A quién quiere responsabilizar de dichos indicadores si no es a su falta de liderazgo y de visión, a su falta de gestión y de presencia ante la federación, y a su distanciamiento con la comunidad universitaria?

Al respecto, es importante no perder de vista que este año comenzarán a moverse las aguas con miras a las elecciones presidenciales del 2024, razón por la cual no sería bien visto por parte del presidente López Obrador, que en la máxima casa de estudios de Quintana Roo, uno de sus estados predilectos, se tuviera una sucursal panista de corte neo fascista; suficiente ya con el tema de Felipe Calderón y García Luna.

En su libro, el Yunque. La ultraderecha en el poder, Álvaro Delgado menciona, cuando hace referencia a dicha agrupación: “Se trata de una organización secreta de inspiración católica que recluta jóvenes para adoctrinarlos y adiestrarlos en el combate físico e ideológico, con el fin de avanzar políticamente en la conquista del poder público para instaurar su muy particular forma de concebir el mundo”.

En ese sentido, no se debe pasar por alto que la historia del Yunque va ligada muy estrechamente a los procesos de desarticulación de las ideologías liberales en las universidades públicas, con el fin de adoctrinar e instaurar un sistema anti socialista y conservador, bajo los lemas, por citar algunos: “el que obedece no se equivoca”, “enseñar a obedecer”, “Cristianismo sí, comunismo no” o, “toda autoridad legítima viene de Dios”.

La ideología yunquista ha insistido en que las instituciones públicas de educación superior se han convertido en “focos de difusión marxista”, según su limitada y sesgada percepción, por ello ha creado, desde hace ya varios años, grupos de choque y de presión al interior de las instituciones de educación superior, como el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), por citar un ejemplo.

Algo parecido ha estado generando López Mena al interior de la Uqroo, en pleno siglo XXI y una época donde la izquierda gobierna gran parte del país, eso incluye a Quintana Roo.

Vaya desafío el del rector de la Uqroo hacia el presidente de la república y hacia la gobernadora del estado, al estar impulsando una ideología anti gobierno para querer irse siempre por la libre y sin rendirle cuentas a nadie.

Dicho lo anterior, ¿acaso no cobra sentido el reciente ataque de Francisco López Mena a licenciaturas como Antropología Social? Entonces, ¿qué pensará el presidente López Obrador, luchador social histórico desde la izquierda mexicana, acerca de las acciones que anunció tomará el rector de la Uqroo respecto a una licenciatura que tiene un estrecho vínculo social, particularmente con la población y la cultura maya?

Vaya desatino el de López Mena, quien rechaza por completo lo que no suene a elitismo y clasismo blanquiazul, aunado a su pleno desconocimiento de la institución donde cobra sin dirigir y sin dar resultados.

Lo más reciente del rector López Mena, fue anunciar en un medio de comunicación, muy a su estilo, la cesión de un edificio, patrimonio de la universidad, para la construcción de un centro comercial en la ciudad de Chetumal, violando por completo los procesos institucionales, respecto al patrimonio universitario, establecido en los artículos 20, 21, 22 y 23 del Decreto de Creación de la Universidad de Quintana Roo.

Hace 32 años la Uqroo surgió como un gran proyecto, no sólo para México y Quintana Roo, sino para el Gran Caribe y Centroamérica; se gestó desde la ilusión y el deseo desarrollista de gobiernos y personajes visionarios; creció bajo la conducción de líderes comprometidos con la formación de talentos y con la educación superior del estado.

Hoy, la Universidad de Quintana Roo, con todo y su mentada, prematura y cuestionable autonomía, se hunde, de manera irrefrenable, en la distopía panista-yunquista, instaurda por el nefasto Francisco Xavier López Mena, desde su ignominia, su desconocimiento de la academia y su nulo compromiso social.

*** Allí refugia a la ociosa exsecretaria de educación del inutil gobierno de Carlos Joaquín, Ana Isabel Vásquez Jiménez. ¿Refugio de Carlistas?

PD.- “Recuerda siempre que el poder y la autoridad vienen de lo alto y que el que obedece no se equivoca”, dicen yunquistas a los nuevos integrantes durante el rito de iniciación.

1.- a) Una distopía es una representación imaginaria de una sociedad del futuro cuyas características son indeseables. Se trata, por lo tanto, de lo opuesto a una utopía.

b)Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

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